Las preguntas que junio trae a casa
- Creciendo en Identidad

- 30 jun
- 6 min de lectura
Actualizado: hace 4 días
Las mejores conversaciones en familia rara vez empiezan con una charla planeada. Muchas veces comienzan con una pregunta inesperada.

Durante junio es difícil no encontrarse con el mes del orgullo. Las banderas aparecen en espacios públicos, medios de comunicación y redes sociales. Algunas empresas cambian temporalmente sus logos. Se organizan eventos, se recomiendan libros y películas, y muchas personas entran en contacto con la diversidad sexual y de género de formas que no son tan habituales durante el resto del año.
Esa mayor visibilidad puede hacer que las infancias y adolescencias pregunten y quieran entender mejor lo que ven.
“¿Qué significa esa bandera?”
“¿Por qué hay una marcha?”
“¿Qué quiere decir LGBTIQ+?”
“¿Por qué existe el mes del orgullo?”
Cuando aparecen estas preguntas, las personas adultas pueden sentir miedo o incomodidad. Puede ser que no hayan tenido la oportunidad de vivir este tipo de conversaciones en su propia infancia y, por lo tanto, no siempre están seguras si deben responder, que deben decir, qué palabras usar y cómo hacerlo de una manera adecuada para la edad de quien pregunta. Incluso puede ser que sientan que no tienen una respuesta para la pregunta.
Pero precisamente esa pregunta puede abrir una conversación que difícilmente surgiría de manera tan natural en otro momento. Muchas de las conversaciones más ricas que tenemos no empiezan porque alguien decidió sentarse a explicar un tema, como si fuera una clase magistral. Empiezan porque algo del mundo generó una pregunta o un comentario.
Pensando en las inquietudes que pueden surgir durante estas semanas recordé un recurso de @Littlejusticeleaders que reúne algunas de las preguntas que con más frecuencia hacen las infancias durante el mes del orgullo y propone formas sencillas para responder. Aquí les comparto una traducción adaptada a nuestro contexto y enriquecida con la experiencia que hemos construido desde Creciendo en Identidad.
No se trata de memorizar las respuestas. La idea es ofrecer ejemplos que puedan servir como punto de partida para conversaciones sencillas, honestas y apropiadas para diferentes edades.
¿Por qué existe el mes del orgullo?
Para 4 a 6 años: Todas las personas somos diferentes, amamos de maneras distintas y expresamos quiénes somos de formas diferentes, así como los colores del arcoíris. El mes del orgullo es un momento para recordar que todas las personas merecen ser tratadas con cariño, respeto y alegría por ser quienes son.
Para 7 a 10 años: La sigla LGBTIQ+ representa las palabras lesbiana, gay, bisexual, trans, intersex, queer y más. Son palabras que nombran distintas experiencias relacionadas con la forma en que nos enamoramos, cómo vivimos nuestro género o cómo son nuestros cuerpos.
El mes del orgullo empezó porque muchas personas LGBTIQ+ fueron tratadas injustamente y se organizaron para pedir los mismos derechos y el mismo respeto que las demás personas.
Con el tiempo, el mes el orgullo también se ha convertido en una celebración de la diversidad y en un recordatorio de que todavía falta trabajo por hacer para que todas las personas puedan vivir con libertad, dignidad y respeto.
¿Qué significa la bandera arcoíris?
Es un símbolo que se utiliza para expresar que todas las personas merecen vivir con respeto, seguridad y libertad, independientemente de a quién amen o de cómo vivan su identidad de género. Así como los países, los colegios o incluso los equipos deportivos tienen símbolos que representan su historia y aquello que consideran importante, la bandera del orgullo también recuerda una historia y el camino que muchas personas han recorrido para que más personas puedan vivir con los mismos derechos y el mismo respeto.
¿Qué significa ser gay?
La palabra gay se utiliza para nombrar a las personas que se enamoran de alguien de su mismo género. Por ejemplo, un hombre que se enamora de otro hombre o una mujer que se enamora de otra mujer. Es una de las muchas maneras en que las personas pueden vivir el amor y construir una pareja.
Nota para las personas adultas: En el lenguaje cotidiano es común que se utilice la palabra gay para referirse, en general, a personas homosexuales. Sin embargo, algunas mujeres prefieren identificarse específicamente como lesbianas. Si la conversación continúa o la edad de quien pregunta lo permite, esta puede ser una buena oportunidad para explicar que existen distintas palabras para nombrar diferentes orientaciones sexuales y que cada persona tiene derecho a identificarse con aquella que mejor la representa.
¿Qué significa ser trans?
A medida que crecen, algunas personas descubren que su identidad de género es diferente del sexo que les fue asignado al nacer. A eso llamamos ser una persona trans.
Lo más importante es creer a las personas cuando nos dicen quiénes son y tratarlas con el mismo respeto con el que nos gustaría que nos trataran a nosotros.
¿Por qué algunas familias tienen dos mamás o dos papás?
Las familias son muy diferentes entre ellas. Algunas tienen una mamá y un papá, otras tienen solo una mamá o un papá, otras tienen dos mamás, otras dos papás, algunas viven con sus abuelos y muchas tienen configuraciones distintas. Lo importante es que cada familia sea un espacio donde las personas se quieran, se cuiden y se acompañen.
¿Está bien ser gay?
Sí, está bien.
Ser gay solo significa enamorarse de alguien del mismo género y no hay nada malo en eso. De quién se enamora una persona no hace que esa persona sea buena o mala. Lo que realmente importa es cómo trata a las demás personas.
¿Está mal decir “eso es muy gay” como burla o insulto?
Sí, está mal.
Puede resultar hiriente cuando las personas usan la palabra gay como una burla o un insulto, porque puede dar la idea de que ser gay es algo malo. Pero sabemos que eso no es verdad. Por eso es mejor utilizar otras palabras para expresar aquello que realmente queremos decir.
Nota para las personas adultas: Si alguna vez escuchan a una infancia o adolescencia usar la palabra gay como un insulto, puede ser útil comenzar preguntando con curiosidad: “¿Qué querías decir realmente?” y buscar juntos una palabra que describa mejor lo que quería expresar. Por ejemplo: aburrido, raro, vergonzoso o tonto. A partir de ahí retomar la conversación sobre por qué no está bien utilizar la palabra gay —o cualquier otra palabra que describa a un grupo de personas— como un insulto o burla.
Recurso recomendado: Si estas conversaciones despiertan nuevas preguntas sobre identidad o expresión de género, les recomiendo consultar Dani y Jengibre, un recurso que creamos en Creciendo en Identidad para acompañar a familias, docentes y cuidadores a conversar sobre estos temas con las infancias desde el juego, las historias y un lenguaje apropiado para su edad.
Pero las conversaciones no tienen que terminar ahí.
Porque comprender la diversidad sexual y de género no ocurre en una sola conversación. Se va construyendo poco a poco, a través de muchas conversaciones, experiencias e historias compartidas.
Por eso, quienes me leen con frecuencia saben que considero las historias un excelente recurso para seguir ampliando la conversación. Una película, una serie o un libro pueden ayudar a acercarnos de manera natural a experiencias distintas a las propias para seguir hablando sobre diversidad, respeto, amistad y familia.
Algunas opciones que he visto, disfrutado y considero especialmente valiosas son:
Casa Búho (The Owl House) (aprox. 8+ años): Una serie animada sobre amistad, autenticidad y diversidad, con personajes LGBTQ+ integrados de manera natural en la historia.
Andi Mack (aprox. 10+ años): Explora con sensibilidad distintos cambios propios de la adolescencia, incluyendo el descubrimiento de la orientación sexual.
Mi primer día (First day): (aprox. 11+ años): Una miniserie australiana sobre una niña trans que comienza la secundaria. Una excelente oportunidad para conversar sobre identidad, inclusión y vida escolar.
Con amor, Victor (Love, Victor) (aprox. 11+ años): Sigue la historia de un adolescente que intenta comprender su orientación sexual mientras navega los desafíos propios de la adolescencia.
Con amor, Simon (Love, Simon): (aprox. 13+ años): Una historia sobre el primer amor, la amistad y el proceso de compartir la propia orientación sexual con otras personas.
Si buscan más opciones, les recomiendo revisar la selección Growing Up Queer hecha por Common Sense Media, una plataforma que ofrece reseñas y orientación para familias sobre películas, series, libros, videojuegos y otros contenidos para distintas edades y temáticas. En esta selección específica encontrarán recursos con historias LGBTIQ+, acompañados de información útil para decidir si cada contenido es apropiado según la edad, la sensibilidad y el contexto de quien lo va a ver.
Y si alguna vez no saben qué responder una pregunta o comentario, también está bien decir: “No lo sé... ¿Qué te parece si lo averiguamos juntos?”
Al final lo más importante no es tener todas las respuestas. Es que las infancias y adolescencias sepan que pueden hacer preguntas, que serán escuchadas con respeto y que cuentan con personas adultas dispuestas a aprender junto a ellas.
Quizás esa sea una de las mayores oportunidades que ofrece el mes del orgullo a las familias: abrir conversaciones que, de otro modo, probablemente no tendríamos. Conversaciones que ayudan a comprender mejor la diversidad sexual y de género, pero también a construir relaciones en las que preguntar, escuchar y aprender juntos siempre tenga un lugar.
¿Hubo alguna pregunta, comentario o situación durante este mes del orgullo que abriera una conversación en tu familia?
Les leo en los comentarios.
Sigamos aprendiendo en compañía.




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